“Con el cambio de hora…nos siguen tomando el pelo”

 

 

Dejando claro por adelantado mi desacuerdo con esta práctica, admitiré que no cabe duda de que en cierto modo ha sido implantada gracias a un cierto consenso entre los dirigentes de diversos países europeos…ojo, que he dicho “los dirigentes”, que no los ciudadanos. Y además, ¡cuidado! una cosa es el “consenso” y otra muy distinta la implantación e imposición de manera unilateral, lo que da como resultado el adelanto de una hora sobre otra previamente adelantada, como sucede en nuestro país.

 

En 15 de marzo de 1940, el general Franco impuso –como digo- de manera unilateral el adelanto de una hora sobre el horario solar GMT, y con él nos quedamos. Por ello “disfrutamos” de distinto horario que Portugal, Francia o las Islas Canarias

¿Qué razón hubo para tal cosa? Pues veamos: el dictador no quería bajo ningún concepto tener la misma hora que el Reino Unido, al fin y al cabo: “los aliados”, sino que prefería acomodarse con la de Alemania. Dicho y hecho, nos implantó por decreto la hora de Berlín, aunque no tuviera nada que ver con nuestro huso horario.

 

En 1981, la UE decidió adelantar una hora cada primavera sobre el horario solar, que se retrasaría posteriormente en el otoño. ¿La razón? Un supuesto ahorro de energía. Nuestro país también se sumó a la medida, sin tener en cuenta los husos horarios y sin volver antes a la normalidad horaria, por lo que esta hora de más, se sumó a la que ya teníamos, de modo que en la actualidad y durante el horario de verano tenemos dos horas de adelanto con respecto al sol.

Pongamos un ejemplo ilustrativo y clarito: el español que ha de levantarse a las seis de la mañana para ir a trabajar lo está haciendo en realidad a las cuatro, teniendo que utilizar obligatoriamente luz artificial para asearse y desayunar. Es cierto que por la noche utilizamos más tarde la luz artificial, pero a cambio la encendemos antes cada mañana. Es para ahorrar energía, nos venden los políticos, pero es absolutamente falso y no hay más que consultar las webs de las eléctricas, en las que se indica día a día el gasto energético de nuestro país.

 

Al mismo tiempo, ninguna autoridad dice nada cuando vemos que el 20% de los comercios de una ciudad como Madrid, por poner el ejemplo que conozco, la mayoría de las oficinas de titularidad privada y el 100% de las entidades bancarias permanece con las luces encendidas TODA LA NOCHE. ¿Me puede explicar alguien qué ahorro es este?

 

Lo peor viene cuando un ciudadano de a pie se atreve a manifestar en público su desacuerdo con el supuestamente “tradicional” cambio horario, resulta inmediatamente contestado en la televisión por algún Subsecretario que intenta convencernos a todos de las bondades del tejemaneje del reloj, tachando además al “rebelde” de insolidario, manirroto y derrochador. Me gustaría saber si en su oficina ministerial se apagan los ordenadores y las luces cuando todos se marchan a su casa o si el Subsecretario de pro se afeita con maquinilla de pilas y desayuna con linterna o velas.

Para colmo, suele salir por estas fechas, algún “periodisto” o alguna periodista en cualquier cadena televisiva, diciendo sandeces como que “vamos a tener una hora más de luz”… señores: la luz es la que hay y las horas son las que son, es decir: 24. La cosa es bien simple, nos adaptamos al horario solar o simplemente adelantamos un poco nuestra actividad sobre las dos horas  de desfase. De este modo si que se ahorra energía.

 

Cada vez son más los ciudadanos que reivindican volver a nuestro huso horario, que nos equipararía con nuestro entorno más cercano geográficamente hablando, evitaría problemas de adaptación y readaptación y se acabaría de una vez por todas con tanta discusión y enfrentamientos, pero sería preciso explicar a la población que con el horario actual ni hay más horas de luz, ni se aprovecha más el día, ni zarandajas; cada día tiene 24 horas ni más ni menos, solo hay que organizarse bien, como no me canso de explicar.

Ahora anuncian los políticos que piensan hacer una consulta a los ciudadanos, pero...¿sobre la hora europea o sobre las dos horas de desfase español? Seguramente nos volverán a engañar.

 

0 comentarios: